El fenómeno del envejecimiento



 

  Si bien es un proceso multifactorial, podemos distinguir claramente tres causas que influyen sobre el ENVEJECIMIENTO.

Causas Biológicas:

Aunque existe una información genética en cada célula -una especie de reloj biológico- es sabido que individuos con adversa constitución genética pueden desarrollar una longevidad saludable y viceversa.
Dentro de los múltiples mecanismos biológicos  que condicionan el envejecimiento uno de los más conocidos es el de los radicales libres.
Los átomos de oxigeno que son absolutamente necesarios para la vida, sufren un proceso por el cual pierden un electrón de su órbita, necesitando imperiosamente capturar otro para restablecer su equilibrio, modificando y destruyendo estructuras celulares. Esto lo logran “bombardeando” estructuras celulares que por lo tanto van deteriorando su función.
Las patologías crónicas tales como el envejecimiento cutáneo, la artrosis, la osteoporosis, la ateroesclerosis y  las enfermedades de Parkinson y Alzheimer están muy ligadas a este  proceso.

Actualmente contamos con sustancias naturales llamadas antioxidantes, que retardan la evolución de este fenómeno.
Este constituye uno de los adelantos científicos más modernos para retardar algunos de los efectos del envejecimiento, mejorar la salud y conservar la vitalidad.

Causas psicológicas:

El stress de origen -ya sea del entorno, o emocional- desencadena  en el organismo una respuesta neuroquímica y hormonal cuya acción biológica es de suma importancia repercutiendo a tres niveles:

  • la salud
  • la precipitación de la enfermedad
  • el ritmo del envejecimiento celular

Controlando la biología del stress desde la juventud podemos hacer coincidir edad cronológica con edad biológica desde temprana edad, reduciendo así los años de discapacidad tardía.

Causas sociales:

Estas causas tienen que ver con la interacción entre el individuo y su entorno.

Su condición social, laboral y su capacidad de  relacionarse con los demás determinaran  su satisfacción vital.

La satisfacción vital es una ecuación que resulta de la relación entre sueños, proyectos e ilusiones y los logros, concreciones y realizaciones.

Nuestras observaciones realizadas en longevos saludables  dan cuenta de la relación directa que existe entre la  satisfacción vital y el envejecimiento exitoso.
Sus actitudes y conductas en cuanto al autocuidado de la salud, el alimento, el movimiento y especialmente pensamiento-sentimiento (manejo del stress emocional) fueron la clave de su longevidad saludable.

El dosaje neuroquímico-hormonal en sangre -medicina psiconeurobiologica- permite controlar la edad cronológica vs. edad biológica, a fin de preservar la salud, controlar el estrés y retardar el envejecimiento.